Me gusta...hacer cosas (casi) imposibles.

martes, 25 de noviembre de 2008

ME GUSTA

No es que tenga ningún afán de aparecer en el libro Guinness de los records, de hecho prefiero unas cervezas del mismo nombre al libro ese de curiosidades y es que en el libro aparte de records yo, en ocasiones, veo estupidez humana (es una opinión personal). Pero lo que yo quería comentarles tiene poco que ver con los records y si mucho con la estupidez humana, en concreto con la mía.

No hace mucho (ocurrió en Abril, así que sí que hace mucho), en un día en el que había quedado para celebrar el cumpleaños de mi hermana. Tras dar varias vueltas con el coche encontré un sitio para aparcar, llegábamos tarde así que en un alarde de rapidez humana, bajé del coche y cerré la puerta de un portazo en tan brevisimo tiempo que ni el mismísimo Usain Bolt hubiese sido capaz de batirme, la rapidez fue tal que no me dio tiempo a quitar el dedo que tenia en la puerta y ...aquí es donde viene lo casi imposible...conseguí cerrar la puerta con mi dedo dentro, la puerta quedo cerrada...y bien cerrada. Os preguntaréis como se puede ser tan...(lo voy a decir)...tan tonto. No lo sé.

Mi visión de la escena fue la siguiente: si bien es cierto los hechos ocurrieron a una velocidad endiablada, en mi mente, el momento que fue desde que solté la puerta para cerrarla hasta que ésta se cerró, en ese breve espacio de tiempo, fui consciente de que mi dedo estaba en peligro, pero por alguna razón la conexión alarma-cerebro-brazo falló y el pobre dedo no se movió (la conexión dedo pillado-dolor si funcionó). Por fortuna al dedo no le paso nada. Esto es casi más milagroso que lo otro pero tiene una explicación y como blogger vuestro que soy, esa explicación que os debo, os la voy a dar. Sólo la última falange de mi dedo estaba en la puerta y lo que le salvo fue que estaba en la zona superior de la puerta donde hay una goma (es una goma dura pero lo suficientemente flexible para permitir una puerta cerrada y un dedo. Advertencia: no intentar en casa, ni en el coche) para ajustar el cierre de la puerta...esa goma salvo a mi falange de una fractura y a mi de un dolor mayor.

NO ME GUSTA

Ese día no pude disfrutar plenamente de la comida, ya que mi dedo se encontraba adormecido y dolorido. Casualmente es el dedo que apoyo para hacer fuerza a la hora de pinchar la carne en el tenedor y no podía pinchar a gusto. La secuencia durante la comida era...pinchar-dolor-saborear-disfrutar-pinchar-dolor-saborear-disfrutar...y así sucesivamente. Dolor y placer en el mismo momento...quizás haya gente que le guste esa sensación...pero yo prefiero placer y placer. Por cierto el dedo esta bien pero durante algunos días pensé en presentarme al casting de E.T.

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