Me gusta...mantener la dignidad.

lunes, 12 de septiembre de 2011

ME GUSTA

Alguien pensará que me han ofrecido participar en Gran Hermano, o en Salvame Deluxe y lo he rechazado...no va por ahí lo de mantener la dignidad.

Yo, con 33 años y de Bilbao...no se nadar...pero si alguien piensa que eso me impide meterme en la playa o la piscina...esta muy equivocado. Si veo una piscina...y no cubre más arriba de mi nariz (simplemente por poder respirar)...allá voy.

Este verano
le compramos unos manguitos a mi hijo y aprovechando que el hotel donde estábamos de vacaciones tenía piscina...nos hemos pasado dentro unos buenos ratos. El problema venía cuando el peque se cansaba y salía de la piscina. Ahí estaba yo...un adulto...con casi pelo en el pecho...en la zona donde no cubría...rodeado de niños...

Llego un momento en que me daba un poco de vergüenza estar ahí, así que poco a poco me fuí alejando hacia zonas más profundas ( y más peligrosas) eso si...siempre pegado al bordillo. Pero de repente advierto que estoy en una zona donde no hago pie...pero pensé que estando en el bordillo no era un problema. Resulto que el problema tenía 3 años y venía flotando con manguitos...a ratos con la cabeza fuera del agua...a ratos con la cabeza debajo...hacia el bordillo...justo, justo...donde estaba yo.

La pobre niña venia agotada desde el otro lado...y cada vez pasaba más rato con la cabeza debajo del agua que con la cabeza fuera...el asunto es que se dirigía hacia donde yo estaba...Por un momento pensé..."bueno ella tiene manguitos y yo no...que se busque otro lado"...pero...como en general soy buena persona.... decidí apartarme un momento del bordillo...momento que la niña aprovecho para llegar al bordillo y yo para comprobrar que el fondo de la piscina era de un color azul angustia...finalmente la niña se salvo y yo aprendí a apreciar lo bonito que es estar vivo.

NO ME GUSTA

Es muy digno dar la vida por otra persona...sobre todo si es un infante (con manguitos) indefenso en medio de la piscina, pero no es nada digno morir por un manguito sin infante. Les cuento.

Estaba yo en el borde de la piscina pensando en mis cosas, cuando veo que un niño, al que acaban de sacar se enfada con sus padres coge un manguito y lo tira a la piscina...justo, justo en el centro. En ese mismo momento me doy cuenta de que los padres están vestidos de calle...también reparo en que soy el único que esta en el agua...decido no mirarles a la cara para que no me pidan amablemente que se lo recoga (no es nada amable por mi parte...pero, llamenme caprichoso... me gusta vivir)...pero el caso es que a pesar de no mirarles...noté sus ojos en mi cogote.

De este modo (la verguenza pudo mas que el miedo a morir) me armé de valor...me despidí de mi familia por si no volvía y decidí ir a por el manguito que flotaba en mitad de la piscina...eso si tuve que ir ¡andando! (¡que si no lo saben se tarda mucho,...pero mucho, mas que nadando...y no es nada digno andar en una piscina, es más bien ridiculo o absurdo,...a no ser que seas Jesucristo y camines sobre el agua).

Afortunadamente el manguito estaba en una zona en la que parte de mi cabeza (concretamente el apéndice nasal) sobresalía por encima del agua, recuperé el manguito y caminé de vuelta al bordillo para devolvérselo a sus dueños, ellos me dieron las gracias y yo agradecí poder ver otro anochecer y no haber tenido que provocar que el socorrista se tire a la piscina a por un hombre de 33 años que esta en el fondo de la piscina agarrado a un manguito.

Yo en la piscina...o la vergüenza en imagen.

3 comentarios: